Artículo de psicología

La curva de la ansiedad. ¿Cómo funciona la ansiedad?

No se puede explicar la ansiedad sin explicar la curva de la ansiedad (o sí, pero la explicación es menos impactante y más difícil de comprender que con una gráfica como la siguiente).

La ansiedad es una respuesta de activación que históricamente hemos tenido y que se produce cuando percibimos que hay una situación que entraña peligro, sea este real o imaginado. Es decir, las primeras personas poblando la Tierra ya sentían ansiedad al enfrentarse a un peligro real como podía ser salir a cazar o defender su territorio de ataques de otros clanes, o al imaginar un peligro cuando algo producía un ruido o se movía extrañamente. ¿Ese ruido es un animal u otra persona queriendo atacarme?

Como vemos en la gráfica de la curva de la ansiedad, esta activación, que se produce muy rápido, tiene un claro objetivo: poner a salvo tu vida. Cuanto antes tengas energía para poder huir o luchar, antes podrás escapar o afrontar la pelea con garantías. Tiene sentido, ¿no? Difícilmente podrías escapar o luchar contra un tigre de dientes de sable si tu cuerpo está en modo reposo.

AnsiedadTiempo Punto máximo
Curva de la ansiedad

Lamentablemente, toda esta activación (un torrente de neurotransmisores que se dispara y prepara tu cuerpo para cualquier acontecimiento) desaparece muy lentamente. Es decir, si bien nuestro cuerpo sale inmediatamente con todo a la batalla, tarda más en recoger sus bártulos y volver al estado de reposo inicial.

Aquí se encuentra justamente el meollo de la cuestión (y de los síntomas de ansiedad que tanto nos molestan).

Muchas personas tienen miedo (factor cognitivo) de que su ansiedad se mantenga en niveles máximos o tienen emociones desagradables (factor emocional) con las sensaciones físicas que el cuerpo ha suscitado. Entonces, cuando estas personas están en el punto álgido de la curva de la ansiedad, hacen algo para forzar una bajada de su ansiedad y evitar ese miedo o esas sensaciones desagradables.

Esta tendencia a buscar una manera de reducir nuestro malestar lo más rápidamente posible, sin esperar a que nuestro cuerpo vuelva de forma natural al estado de reposo inicial, se denomina refuerzo negativo. Es decir, conseguimos un alivio a corto plazo porque nos deshacemos de esas señales de malestar.

¿Y qué ocurre al forzar la bajada de la curva en lugar de dejar que naturalmente vuelva el cuerpo a su nivel basal?

Nuestra ansiedad crece bruscamente a medida que la situación avanza, hasta que llega a un punto máximo y después va decreciendo lentamente hasta que llegamos a nuestro estado anterior, es decir, hasta que volvemos a estar más tranquilos o tranquilas.

AnsiedadTiempo Conducta de escape Descenso natural
Curva de la ansiedad con escape

Cuando forzamos esa bajada de nuestra ansiedad lo que ocurre es que nos sentimos mejor porque ya no tenemos las sensaciones o pensamientos desagradables. Sin embargo, también ocurre que le estamos mandando una señal a nuestro cerebro: esas mismas señales son peligrosas. ¿Por qué íbamos a escapar si no?

Así que lo que a corto plazo parece beneficioso para nuestra salud mental (huir), puede convertirse a medio-largo plazo justamente en el mantenimiento del problema de tu ansiedad. Tu cerebro ya no atribuye la particularidad de “peligro” al estímulo externo, sino que también aprende y atribuye esta particularidad al pensamiento acerca de ese estímulo y a las sensaciones físicas que tu cuerpo desarrolla.

Si has entendido todo lo escrito hasta el momento, estarás pensando que no queda otra que enfrentarse a las situaciones que tememos. Sí, es correcto. Si nos permitimos convivir con el malestar de nuestra ansiedad, observaremos que se produce una habituación y que este se reduce como por arte de magia (es muy guay decir que es por arte de magia, pero en realidad es porque has reaprendido que los estímulos no son peligrosos).

Con la terapia psicológica de la ansiedad (de enfoque cognitivo-conductual) aprenderás a identificar tus pensamientos, sensaciones y conductas de escape ante situaciones que consideras ansiógenas y te causan dolor o preocupación. Después, se trabajará de manera segura tu preparación para afrontar estos miedos óptimamente.

Pide cita y consulta mi disponibilidad.

Contacta y pide cita

Contacto

¿Empezamos?

Escríbeme o llámame y te respondo dentro del horario de atención.