Ansiedad social ¿Por qué tengo miedo a relacionarme con otras personas?
- GUSTAVO TORRES FERNÁNDEZ

- hace 1 día
- 4 min de lectura
Una de las propuestas que encontramos en consulta de psicología es la de aquellas personas que sienten que relacionarse con los demás les cuesta mucho. Quieren conocer gente, tener amistades, hablar con otras personas o incluso establecer una relación de pareja, pero algo les frena.
“¿Por qué tengo miedo a relacionarme con otras personas?”
“¿Por qué me pongo nervioso/a cuando tengo que hablar con alguien?”
“¿Por qué prefiero quedarme en casa antes que ir a una reunión?”
“¿Por qué me cuesta tanto conocer gente nueva?”
¿Por qué me cuesta relacionarme con otras personas?
Relacionarnos con otras personas implica exponernos. Cuando hablamos con alguien, cuando conocemos a una persona nueva o cuando entramos en un grupo tenemos que aceptar que no sabemos exactamente qué va a ocurrir. No sabemos qué pensará la otra persona de nosotros, si le caeremos bien, si diremos algo inapropiado o si nos rechazará.
Para algunas personas esta incertidumbre es fácil de tolerar. Para otras genera una ansiedad muy elevada en forma de miedo a hacer el ridículo, el miedo a ser juzgado/a, la preocupación por no saber qué decir o la sensación de que los demás están pendientes de ti.
En estos casos es frecuente que la persona empiece a evitar determinadas situaciones sociales y aquí aparece uno de los problemas principales. Cuanto más evitamos relacionarnos con otras personas porque tenemos miedo, menos oportunidades tenemos de comprobar que aquello que estamos anticipando probablemente no ocurra.

¿Es timidez o ansiedad social?
Ser tímido/a no significa necesariamente tener un problema psicológico. Hay personas que necesitan más tiempo para sentirse cómodas con desconocidos, que disfrutan más de grupos pequeños o que prefieren observar antes de participar en una conversación. El problema aparece cuando este miedo empieza a limitar nuestra vida.
Si quieres conocer gente pero no lo haces porque tienes miedo, si quieres acudir a una reunión pero terminas buscando una excusa para no ir, si te gustaría iniciar una conversación pero pasas mucho tiempo pensando qué decir, si tienes miedo de hablar en público o si después de una conversación te quedas pensando durante horas en lo que has dicho y en lo que la otra persona habrá pensado de ti NO es timidez.
¿Por qué tengo miedo de que los demás me juzguen?
“Seguro que se han dado cuenta de que estoy nervioso/a.”
“Van a pensar que soy raro/a.”
“Seguro que no les caigo bien.”
Una de las causas más frecuentes del miedo a relacionarnos con otras personas es la preocupación por la opinión de los demás. Este tipo de pensamientos pueden hacer que estemos demasiado pendientes de nuestras conductas y muy poco de la conversación que estábamos teniendo con las otras personas.
Si en lugar de estar nuestra cabeza centrada en la conversación, estamos pendientes de cómo hablamos, de nuestra postura, de nuestra cara, de si estamos diciendo algo interesante o de si las demás están notando nuestro nerviosismo, relacionarse se convierte en una tarea que requiere mucho esfuerzo.
Además, no sólo requiere esfuerzo sino que es posible que nos perdamos el hilo de la conversación y caigamos en esa profecía autocumplida de "pensarán que soy raro" o "notan que estoy nerviosa". ¿Cómo no van a pensarlo si todo el trabajo que tiene tu mente analizando no permite que fluyas en la conversación?
El miedo a relacionarse puede hacer que nos aislemos
Cuando una situación nos genera ansiedad, evitarla produce alivio. Esto en psicología se llama refuerzo negativo y lo explico en el artículo de la curva de la ansiedad. Si tengo miedo de acudir a una reunión y finalmente no voy, en ese momento siento tranquilidad, si me da miedo conocer gente nueva y me quedo en casa, no tengo que enfrentarme a esa situación.
El problema es que este alivio dura poco. La próxima vez que aparezca una situación parecida volverá a aparecer el miedo y ,si continuamos evitando, cada vez tendremos menos oportunidades para aprender que somos capaces de afrontar esas situaciones.

¿Por qué me cuesta hacer amigos?
Hacer amigos requiere relacionarnos con otras personas de forma relativamente frecuente.
Tenemos que iniciar conversaciones, proponer planes, aceptar invitaciones, mostrar nuestros intereses y permitir que los demás nos conozcan. Cuando existe miedo al rechazo o ansiedad social, todas estas situaciones pueden convertirse en una fuente de preocupación.
A veces no es que no queramos tener amigos, pero tenemos miedo de acercarnos a los demás y sentirnos juzgados.
Esta contradicción puede resultar especialmente frustrante porque puedes sentirte sola y, al mismo tiempo, evitar aquellas situaciones que podrían permitirte establecer nuevas relaciones.
¿Por qué tengo miedo a relacionarme con otras personas si antes no me ocurría?
El miedo a relacionarte con otras personas puede aparecer después de una etapa de aislamiento, una experiencia negativa, problemas de autoestima, una ruptura, una situación de rechazo o un periodo en el que nuestras relaciones sociales han cambiado. Diríamos que la aparición de ese miedo puede ser normal. Lo que podemos también afirmar es que dejarse llevar por él no trae buenas consecuencias.

¿Cómo puede ayudar un psicólogo?
Cuando el miedo a relacionarnos con otras personas empieza a limitar nuestra vida, acudir a un psicólogo puede ayudarnos a entender qué está ocurriendo y a trabajar sobre las dificultades que mantienen el problema. En terapia psicológica podemos trabajar aspectos como la ansiedad social, el miedo al rechazo, la autoestima, la inseguridad, las dificultades para relacionarnos y las conductas de evitación.
El objetivo terapéutico no es convertirnos en personas extremadamente sociables ni obligarnos a disfrutar de situaciones que no nos gustan. El objetivo es que podamos decidir libremente cómo queremos relacionarnos con los demás sin que el miedo sea quien tome las decisiones por nosotros.
Si estás buscando un psicólogo en Valencia porque tienes dificultades para relacionarte con otras personas, podemos trabajar estas dificultades en terapia psicológica presencial- aunque también existe la posibilidad de realizar terapia psicológica online, mediante videollamada, si esta modalidad se adapta mejor a tus circunstancias.




Comentarios